El día después de Stiglitz

Las palabras de Stiglitz, reproducidas por casi todos los diarios nacionales, confirmaron que México ni tiene gobierno ni tiene Congreso. Incluso, que servía mejor que no los tuviera porque ambos poderes se han distinguido en las últimas semanas no sólo por su ineptitud en el manejo de la economía, sino por privilegiar intereses de carácter político-partidista, antes que razones de Estado.