Falla la Policía Federal al intentar desalojar a miembros del SME en 17 subestaciones
Elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) intentaron sin éxito, en la noche del martes y madrugada del miércoles recuperar el control en los 17 accesos a las subestaciones eléctricas de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC), luego de que integrantes de la división Nuevo Necaxa del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) bloquearon las entradas, colocaron banderas de huelga y montaron guardias por tiempo indefinido para exigir una reorientación en las políticas públicas encabezadas por el presidente Felipe Calderón.

En tanto, los electricistas y sus familias expresaron su temor ante una nueva incursión de los policías federales, luego de que reportaron que al menos 100 uniformados y elementos del Ejército Militar Mexicano se concentraron, desde el mediodía de ayer, en la base militar del municipio de Xicotepec de Juárez, ubicada a 30 minutos de las guardias de los ex trabajadores de LFC.

No obstante, los pobladores de Nuevo Necaxa, electricistas y amas de casa advirtieron que si los uniformados intentan entrar por la fuerza a las instalaciones de la paraestatal serán recibidos con piedras y palos, pues “no estamos dispuestos a ceder nuestras instalaciones y nuestras fuentes de ingreso al gobierno federal, que pretende desaparecernos de un plumazo”.

Durante la segunda jornada de la huelga político nacional –iniciada el mediodía del martes– los obreros mantuvieron guardias en las 17 subestaciones eléctricas de LFC, localizadas en los municipios de Huauchinango, Juan Galindo, Xicotepec de Juárez, Chignahuapan, en Puebla, y Tulancingo, en Hidalgo.

En los puntos señalados, los electricistas bloquearon los accesos a las instalaciones con piedras, alambres y objetos pesados para prohibir el paso de camionetas policiacas, que regularme son usadas para el acarreo de comida y artículos personales.

Con la acción, al menos 170 elementos de la PFM quedaron en el interior de las 17 instalaciones de la paraestatal, y desde el mediodía del miércoles fueron privados de su alimentación.

En tanto, alrededor de 200 elementos de la PFM se mantienen vigilantes a las acciones de resistencia. Incluso contingentes numerosos se postraron en las cercanías de las subestaciones eléctricas, lo que generó temor y zozobra entre los pobladores de la región de la Sierra Norte; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se reportaron enfrentamientos o movilizaciones.


Incursión fallida

Durante la madrugada del miércoles los integrantes de la división Nuevo Necaxa del Sindicato Mexicano de Electricistas y sus familias vivieron momentos de tensión en la subestación eléctrica “El Salto” y “La Mesa”, donde elementos de la Policía Federal Ministerial intentaron ingresar a las instalaciones de la paraestatal con la intención de dejar alimentos y realizar el cambio de guardia, como se efectúa normalmente desde el pasado 10 de octubre, cuando el gobierno federal decretó la extinción de LFC.

El punto de mayor tensión durante la madrugada se registró en la subestación conocida como “La Mesa” –ubicada en la entrada del municipio de Juan Galindo–, donde los policías federales intentaron al menos en tres ocasiones ingresar, a través del diálogo, a las instalaciones; sin embargo, los electricistas mantuvieron el bloqueo en los accesos de las subestaciones eléctricas y advirtieron que no se moverán “hasta que nos devuelvan nuestro empleo”.

En el lugar, el comandante inspector de la Policía Federal en la región de Huauchinango –quien se negó a dar su nombre– advirtió a los ex empleados de LFC en diversas ocasiones que “habrá un derramamiento de sangre” en caso de que no desistan de sus manifestaciones, liberen los accesos a las subestaciones eléctricas y permitan la entrada de uniformados.

“Piensen en sus familias. Ahora vengo a dialogar y así los conmino a que abran los accesos y ustedes continúen con sus manifestaciones, como lo habíamos hecho anteriormente, respetándonos (sic). No tiene caso que tengamos un enfrentamiento, un derramamiento de sangre, porque no vale la pena hacer de sus líderes unos héroes (sic)”, espetó el comandante de la PFM ante más de 200 electricistas, encabezados por el líder del SME en la región, Domingo Aguilar Vázquez y el secretario de Divisiones del comité central del gremio, Miguel Márquez Ríos.

Tras varios minutos de intercambiar señalamientos, los ex empleados de LFC –quienes eran acompañados de sus familias, mujeres, jóvenes y adultos mayores– advirtieron, a través de Márquez Ríos, que no cederán a la “intimidación” de los policías federales, por lo que aseguraron que permanecerán “hasta las últimas consecuencias” en el bloqueo a las entradas de las instalaciones del SME.

“Nosotros estamos convencidos de nuestra lucha (…) Después de cinco meses de resistencia tenemos hambre, hambre de justicia, de que el gobierno federal no use a la Policía Federal ni al ejército para reprimir a la clase obrera. No somos delincuentes, asesinos, narcotraficantes, mucho menos secuestradores. Estamos aquí para defender nuestros puestos de trabajo y no nos vamos a mover”, acotó Márquez Ríos.

Ante ello, los electricistas propusieron que los uniformados sólo podrían pasar alimentos y objetos personales a través de la puerta de acceso, “pero no vamos a permitir que atraviesen las cercas”, cuya propuesta fue recogida –aunque con molestia– por los policías federales.

“Nosotros no estamos buscando un enfrentamiento. No tenemos armas, lo que tenemos es nuestra dignidad y orgullo, pero tampoco queremos que ustedes se conviertan en asesinos, en represores de mujeres, de jóvenes y de la clase obrera, porque ustedes no tienen la culpa del ‘maldito gobierno’ que encabeza Felipe Calderón (sic)”, apuntó Márquez Ríos en la noche del miércoles.

De esta manera, los policías federales lograron ingresar a las instalaciones de LFC –únicamente para trasladar alimentos. Tal situación prevaleció en las 17 subestaciones eléctricas de la región durante el día de ayer.

Sin embargo, por la tarde los electricistas advirtieron de una nueva incursión policiaca “con refuerzos” para tomar el control de las instalaciones en Nuevo Necaxa y Huauchinango, luego de que reportaron del arribo de 100 elementos de la PFM y soldados del Ejército Militar Mexicano en el municipio de Xicotepec de Juárez.

“Estamos preparados para todo, porque pensamos defender a nuestra familia y recuperar nuestra fuente de trabajo. No estamos atentando contra los policías que se quedaron dentro, a ellos no les estamos haciendo daño, a nadie. Tenemos coraje y rabia, porque el gobierno federal no nos está permitiendo defender nuestros derechos conforme a ley y eso no lo podemos permitir”, puntualizó Miguel Márquez Ríos en entrevista para La Jornada de Oriente.

Por la noche los ex empleados de LFC realizaron una asamblea general en las subestaciones conocidas como “La Mesa” y “El Salto”, donde el líder del gremio en la región, Domingo Aguilar Vázquez, exhortó a los sindicalizados a no desistir en “la lucha de resistencia contra la Policía Federal y el mal gobierno de Calderón” ante una nueva incursión policiaca; sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se reportó ningún enfrentamiento.