Esto apareció Hoy Jueves 10 de Junio
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A nueve meses de dar servicio en la zona que operaba la Compañía de Luz y Fuerza (LyF), en los estados del centro del País, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se ha visto rebasada por la obsolescencia de las instalaciones, el desorden en las bases de datos de los clientes y por la falta de tecnología y de personal propio, reconoció su director, Alfredo Elías Ayub.

"Estamos terminando de sentar las bases para que el servicio se pueda mejorar.

"Hay una serie de problemas que se requiere corregir (...) En este momento vamos como a la mitad de todas las acciones que se requieren y al final del año tendría que verse una mejoría", puntualizó.

En entrevista, el funcionario comentó que, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades donde puede restablecerse el servicio a control remoto, la zona central no tiene circuitos automatizados, lo que demanda la presencia física de cuadrillas.

"En provincia reconectamos desde las computadoras, y aquí hay que ir y subir la cuchilla físicamente. Ya vamos a empezar a automatizar circuitos", adelantó.

El servicio de energía eléctrica se ha visto severamente afectado en fechas recientes, particularmente el 10 de mayo, cuando los vientos provocaron caídas de árboles y líneas, sobre todo en el sur de la capital.

Al cortarse ramas de árboles, deberá reducirse la frecuencia de apagones.

Si bien la operación de la red del DF no representa problemas técnicos, dijo Elías Ayub, los equipos viejos -por lo menos 15 años más antiguos que los del resto del País- y saturados de servicios, se sobrecargan y esto provoca interrupciones.

En el DF, un transformador atiende a 200 usuarios, tres veces más que en el resto del País, por lo que CFE instalará 10 mil al término del año.

Al tomar la operación en la zona central, la Comisión concluyó la construcción de seis subestaciones que dejó pendientes LyF, y hará otras seis nuevas, una de ellas en el corredor Reforma.

La red subterránea del Centro Histórico que ha registrado explosiones, tiene equipos con más de 40 años, y para evitar sobrecargas se cambiará a grandes clientes.

En la parte comercial, las bases de datos de Luz y Fuerza estaban incompletas, por lo que se tuvo que arrancar de cero, y se encontró que el mayor número de "diablitos" están en el sector industrial.

La Universidad del Tepeyac, por ejemplo, robaba un millón de pesos vía diablitos. Los servicios de la Torre Mayor ya fueron regularizados, tras varios años de que sus inquilinos no pagaron la electricidad consumida.

Al regularizar a grandes consumidores, CFE recibirá ingresos ligeramente mayores a los 30 mil millones de pesos que facturaba LyF , y se disminuirán a la mitad los robos, que actualmente representan 12 por ciento de la energía que se distribuye en la zona.

"Tenemos un problema con el 071, es algo que todavía no hemos podido hacer funcionar como debería porque no tenemos el hardware y el software para tenerlo como el nuestro", explicó Elías Ayub.