SME planea demandar al IMSS por mala atención
Los electricistas evalúan con su departamento jurídico entablar la demanda por la vía legal tras la 'pésima' atención que recibieron sus huelguistas de hambre


La denuncia se hará en primer lugar al secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, durante la reunión que tengan con él la próxima semana la dirigencia del sindicato y se evalúa con el departamento jurídico del SME "la posibilidad de entablar demandas" por la vía legal.

Durante una conferencia de prensa en el auditorio de su sede sindical, donde se hizo un reconocimiento a las más de 100 personas que realizaron huelga de hambre en el Zócalo de la ciudad de México y en la Plaza de Armas de Toluca, estado de México, Miguel Ángel Ibarra, quien estuvo más de 80 días sin comer alimentos, denunció maltrato en el Centro Médico Siglo XXI, donde fue atendido y sostuvo que salió peor de lo que se encontraba cuando ingresó al nosocomio el viernes pasado.

"Estoy peor ahorita, con problemas peores causados por la gente del gobierno y en menos de una semana tengo dos kilos menos...y tengo mucho dolor y debilidad", reiteró.

Cayetano Cabrera, quien sostuvo no estaba escondido, y que no tiene diferencias con la dirigencia del sindicato como se había dicho según versiones que corrieron, subrayó que con base en la experiencia de otros compañeros que habían sido atendidos en la clínica 26 del IMSS, él decidió no ser internado en un nosocomio de esta institución por la pésima atención que había recibido sus compañeros.

De ahí, que el dirigente del SME, Martín Esparza, resaltó que hará la denuncia respectiva al secretario de Gobernación por la mala atención y el trato despótico que recibieron sus compañeros, además por la campaña permanente de médicos, quienes les han dicho a otros trabajadores que han ido ahí a atenderse: "a qué vienen aquí si ya están liquidados".

Esparza aclaró que hay trabajadores sindicalizados del IMSS a los que hay que reconocer, ya que durante la huelga de hambre ofrecieron su apoyo a su compañeros y al sindicato, y quienes incluso recibieron amenazas de autoridades del IMSS de represalias si acudían al plantón que se instaló durante 90 días en la Plaza de la Constitución.